lunes, mayo 30, 2011

Me asomo...


Me asomo a este precipicio,
para medir la distancia,
para saber que persigo,
para ver lo que me falta,
para notar el vacío,
para llenarme de nada,
para ver al enemigo,
para mirar su mirada.

Me asomo para saber,
para tocar el peligro,
para ahuyentar la rutina,
para pasar el testigo,
para que el aburrimiento,
no venga a dormir conmigo,
para inventar la pasión,
para asomarme contigo,

Me asomo a cada mañana
para tener tu latido,
para sentir que estoy viva,
para perder el sentido,
y descifrar el misterio
de ti, de mí, cada día...
si me da miedo asomarme
me asomo mas todavía

Me asomo al borde del puedo,
para perder el control,
y después para tenerlo,
para no decir que no,
para visitar el templo,
de las Viejas ceremonias,
me quiero asomar al fondo,
y al quiero de nuestra historia.

Me asomo al otro sentido,
al tiempo que va al revés,
me asomo a lo que te asomás,
para ver lo que no ves,

Me asomo a la vida nueva
para conjurar el tiempo,
me asomo a ver tus preguntas,
y decir que si otra vez,


Me asomo a tu luz prendida
en el filo de los años.
Me asomo a los desengaños
y no tomo precauciones,
me asomo al aire que soplas
y a todas las excepciones,
me asomo al beso que besas
y a todas tus tentaciones
me asomo cada mañana...

jueves, abril 28, 2011

/miedo/

Miedo a qué. Miedo de qué. Miedo porqué. Miedo, dónde. Bajo la persecución, la disciplina, el mandato, la vanidad de lo normal. De frente a lo que es aún mayor que el propio cuerpo. Mirando una sombra que no es la propia. En la ciudad. En medio de la espalda de la noche. Como si no hubiera espacio a los lados y la tierra se abriese sin sostén. Obligación de permanecer quieto, inmóvil. Imposibilidad de recordar u olvidar. Detención jamás deseada. En el niño: miedo al reto, al rostro demasiado serio, al abuso, al abandono, a ser quitado del juego, a que se rían, a que se enojen; miedo al sueño, a la pesadilla de los mitos universales, al despertarse y no sentirse, a la burla seguida de golpe, al golpe seguido de burla, a la letra que con sangre sangra, a la llegada del cuerpo, a la partida del cuerpo; miedo a un próximo paso interrumpido por el desierto de los suelos, miedo a perderse en la ciudad y en el mar, miedo transmitido de miedo a miedo , temblor heredado, miedo mayúsculo a Krónos, a próceres cejijuntos, a guerras. Miedos deshechos por el hacer de la infancia. Risa en lugar de miedo. Juego en lugar de miedo. Compañía en lugar de miedo. Abertura infinita de párpados, asombro, brazos extendidos, caminar, caminar, salir a una calle con pájaros, desoír los adultos adustos agravios, hacer de cuenta que aquí no pasa nada, hablarse a sí mismo en un lenguaje personal e intraducible, dibujar, dibujar, patearlo todo, rabieta, iracundia, llanto hacia dentro y fuera, todo en vez del miedo. Los adultos tienen más miedos: crecen con miedo, mueren con miedo. Miedo a la exagerada luz, miedo a la tosca oscuridad. Miedo a la palidez creciente, miedo a la rebelión. Miedo a la ciudad, que esparce miedo por sus megáfonos de miedo. Miedo a la soledad en ciernes que aprieta el alma hasta desdibujarla. Miedo de ser y miedo de no ser. Miedo a la calle en intenso declive y miedo a la ascensión de la emoción. Los primeros lectores sentían miedo. ¿Tendrán miedo los últimos? El infausto dictador, cualquiera de ellos, tenía miedo del miedo de la lectura de otros. El libro fue ahogado en la hoguera. Todos sintieron miedo del fuego lector. Miedo porque hay dios y miedo porque los dioses nada nos dirán y miedo por que se ha muerto todo dios. El susto es impostor. La risa torpe es parte de su idioma. Toda lengua se debilita, se contorsiona, se seca. Dejar el miedo en reposo. El miedo no como respuesta, sino apenas como pregunta balbuceante. Dejarlo aparte, no ignorarlo, no transparentarlo, no desquiciarlo, pero aparte. Hacer que el miedo interrogue, que se traduzca. El miedo puesto en palabras, tiene miedo de sus palabras. El miedo ni es extranjero ni es familiar. Está en la frontera persistente entre un abismo y lo que es ambiguo. El miedo debería ser anterior: ser y ser anterior. Miedo al amor antes del amor. Miedo al destino antes del destino. Miedo al suicidio de la hojarasca antes del invierno. Pero también el miedo es un durante: durante el amor miedo a perder el amor. Durante el destino miedo al destino. Durante la hojarasca miedo al invierno. No puede haber miedo al enseñar y ser enseñado. Vivir es hablar del miedo a vivir. Durante el vivir.

viernes, diciembre 24, 2010


El amor es religioso. Sacralización de los momentos...
El teléfono desde donde te llamé. El café en que me dijiste que sí, bueno, que vos también de alguna manera era evidente que me querías.La esquina que nos tuvo a los gritos una hora.
El amor detiene, registra, hace un templo de los detalles, y es en la obsesión por banalidades donde lo reconozco.
Pero no se lo digo porque el sacerdocio es cosa de uno...
Lástima que nunca escuchaste el llamado.

sábado, julio 24, 2010



- Devolveme la vida que me quitaste.
- ¿?
- Hace cuatro años que perdí la vida. Hace cuatro años que vivo a tu sombra...

Continuará...

domingo, julio 18, 2010

Si supiera cómo...


Veo pasar el día por mi ventana. Gris, frío, interminable…

Juego de niños. Se espera un llamado. Se espera rondando el teléfono y subrayando la ansiedad con Roland Barthes. Tengo su libro forrado en papel manteca; lo llevo a la cama, lo leo en la cocina; lo traslado en mi bolso. “Espero una llegada, una reciprocidad, un signo prometido. Puede ser fútil o enormemente patético. Todo es solemne: no tengo sentido de las proporciones”

Leo veinte, veinte mil veces el capítulo de la espera. Leo y corrijo, agrego: “Cuando se espera no se puede hacer ninguna otra cosa. La espera inhabilita para leer, mirar por la ventana o escribir una carta. Los nervios se concentran en esperar o, a lo sumo, registrar el propio reloj respecto del de la cocina. La escena está atravesada por una decisión: en qué momento la espera se vuelve ostensiblemente inútil. Cuándo se debe dar la pulseada por perdida y resignarse a encarar el camino hacia su número o calle”

- No puedo pensar en mí cuando no estás.

- ¿Y ahora?

- Ahora nada... Ahora ya sé.


Pero me deja sola con mi espera…

Continuará....

sábado, junio 26, 2010

No es amor


- No hablemos de amor
- No
- Esto no es amor
- No
- No es amor
- No - trago-, no.

Continuará....

viernes, junio 18, 2010

Viceversa

Así, exactamente así, me siento hoy... como si lo hubiese escrito yo...
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
... desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte y
temores de oírte

o sea resumiendo
estoy jodido y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también viceversa.
Mario Benedetti

domingo, abril 11, 2010

Clarice...


Al paso que amar, yo puedo hasta la hora de morir.
Amar no acaba.
Es como si el mundo estuviese a mi espera.
Y YO VOY AL ENCUENTRO DE LO QUE ME ESPERA

domingo, marzo 21, 2010

Soy sinceramente tuya...

Fotografía: María Carolina

“El resto es mar” – dijo con la mirada perdida, y me sonrió con ojos que me miraron para siempre.
No necesitábamos decir demasiado, era solo mirarnos. Suficiente.

Silencio. Susurros. Secretos.

Nuestra relación estaba condenada a eso, era algo irreparable. No insistíamos en modificarla. Aprendimos a disfrutarla así, complicada, callada, escondida… nos gustaba eso.
Se paró, y me tendió la mano para que camináramos por esa playa kilométrica. Hacía frío y me abroché la campera. Adoro el viento frío en la cara. “Cuando muera voy a extrañar eso”, dije, y se largó a reír… me dio un beso en la mejilla, de esos que sonrojan… y sentí una sensación de naufragio. Nunca supe donde poner tanto amor.

Silencio. Susurros. Secretos.

Caminamos largo, sin hablar. De la mano. La suya estaba increíblemente fría, acorde al clima… nuestras almas insistían en seguir y las gaviotas, cansadas de luchar contra el viento, nos abandonaban…
El amor que le tengo me desborda, me ahoga, me inunda, me desvasta. Yo solo quiero estar a su lado. No importa cómo, ni a que precio. A su lado. Eternamente, sigilosamente, silenciosamente.
No había una puerta, una grieta de un muro, un rostro humano, que a su lado no tuviese dentro de mí, una resonancia sobrenatural.

Silencio. Susurros. Secretos.

Saber que mi amor exagerado no es correspondido, se ha convertido en mi fantasma personal. Su alma me adora, y me ama… pero no a mi manera... Ahí estaba, pues, el infierno tan temido.
Suspiré, le dije cuánto amaba su compañía… que mi vida sin la suya no tenía demasiado sentido (decirle que definitivamente no tenía sentido me pareció demasiado)
“Te amo” dije sin vacilar. Me sonrió, y me dio otro beso en la mejilla, de esos que sonrojan. Nunca supe donde poner tanto amor…

Cada uno sabe el dolor y la delicia de ser lo que es. ¿No Caetano?

domingo, febrero 21, 2010


La vi al pasar, como esas extrañas escenas que parecen de otro lugar.

Se acercó a mí sin demora, sonriendo de forma exagerada. Feliz por reencontrarme.Yo, en cambio, invadida por nostalgias me mantuve inmóvil. Me dejé abrazar, como si en ese gesto pudiésemos recuperar tanto tiempo perdido.

Aquel largo abrazo lleno de lágrimas calladas, era algo que estaba ocurriendo para siempre en mi propia vida.

Me miró fijo, y me dijo "Seguís sonriendo con los ojos"-... -"Cierto"-
me limité a contestar. No es la primer persona que me recuerda tal particularidad. Mi abuela solía repetirme que mis ojos se reían a carcajadas sin que mi boca se enterara.

"Bueno, ¿Y? ¿Te vas a quedar ahí parada, o me vas a invitar a tomar un café con crema y canela?"- dijo aireada, arrancándome violentamente de mis recuerdos.

Fuimos al bar más cercano, llovía intensamente y estaba anocheciendo... Abrió las tres puertas que nos separaban del lugar elegido, de forma tan decidida y soberbia, que me recordó en un instante porqué habíamos sido, durante algún tiempo, tan buenas amigas.

Pidió sin demora, y aclaró al mozo "para la señorita el café tiene que ser en jarrita"-... Volví a sonreir con la mirada. Nadie me conocía tan bien como ella. Testigo inmemorial de mis miedos más intensos.

Charlamos largamente, sin reproches... No recuerdo el motivo de nuestra distancia. No debe haber sido una razón seria, sino la recordaría. La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda, para contarla.

Es cierto que en algún momento de nuestra amistad, quise generar en ella conciencia del amor. No entendía porqué se empecinaba en amar a alguien que la maltrataba. "Conciencia del amor"... fué lo primero que perdí cuando me enamoré. Me arrepiento de haberla juzgado, nadie puede juzgar a otro enamorado, nadie sabe lo que allí ocurre, ni siquiera un otro que también se encuentre amando.

"Lamento haberte perdido, y brindo por haberte recuperado"-dijo, y me trajo nuevamente a la mesa de café que estabamos compartiendo.

Se acercó una conocida a saludarla, y ella nos presentó brevemente. Volví a abstraerme. Las miraba charlar sin escuchar, observaba como las gotas de lluvia se escurrían por la ventana, el mozo apurado tomaba un pedido en el extremo del bar a una pareja que parecía pelear.
Retiré la mirada y vi mi café, aún sin tomar... mis manos quietas, reposadas... sin urgencias. Son pedazos de absoluto que uno arranca a la vida, que es tan relativa...

lunes, febrero 15, 2010

Tomas instantáneas de un día lluvioso...

Parece que el día se hubiera estacionado a las 6 de la tarde del día más lluvioso del año desde que amaneció. Es impresionante, ¿de dónde viene y a dónde se va tanta agua? No lo sé.


Lo que sí sé es que me faltan tus manos para completar este día. Recuerdo que una de las veces que mejor la pasamos estaba lloviendo… No hicimos mucho, solo caminar de la mano, platicar tonterías, reírnos… y después, bailar. Y no sé, pero a lo largo de estas horas pensé que si seguía lloviendo era porque esas nubes querían que nos viéramos, que si seguían derramando agua era porque nos estaban dando tiempo para ir y buscarnos las manos.


Mira, pasan los minutos y no para de llover… ¿Te imaginas que no dejara de llover hasta que no nos viéramos otra vez? Eso sí, algo de mágico tiene esta lluvia, porque es lo único que me ha puesto de buenas después de estos días de no estar contigo.



El solo pararme frente a la ventana, con el vidrio empañado, me llena de una paz que pocas cosas me causan. No te tengo, es verdad, pero, como te dije hace poco, el simple hecho de saber que existes, el solo saber que estás en algún punto, y que no solo me lees, sino que ahora también me escribes con una dedicación que nadie me había procurado, hace que no me deprima, al menos no tanto…




¿Te imaginas un mundo sin letras? Un mundo sin palabras con las cuales crear nuevas cosas, nuevas expresiones… ¿Te imaginas un mundo sin los poemas que te he escrito?



¿Te imaginas un mundo sin lluvia? ¿Te imaginas no poder salir, voltear al cielo y sacar la lengua para sentir esas frescas gotitas de agua en tu boca? Y es que la lluvia también es un lenguaje. La lluvia me habla de cosas nuevas, de renovación, de un respiro…
La lluvia me escribe en la tierra con charquitos que mi alma va a estar bien…





Texto: Gracias a mi amiga Tay Almada, que generosamente me ha permitido ilustrar las fotografías con fragmentos de su texto "Carta abierta en un día de lluvia".
Fotografías: María Carolina.


sábado, febrero 13, 2010

Llueve



Llueve
sobre la arena, sobre el techo
el tema
de la lluvia:
las largas eles de la lluvia lenta
caen sobre las páginas
de mi amor sempiterno,
la sal de cada día:
regresa lluvia a tu nido anterior,
vuelve con tus agujas al pasado:
hoy quiero el espacio blanco,
el tiempo de papel para una rama
de rosal verde y de rosas doradas:
algo de la infinita primavera
que hoy esperaba, con el cielo abierto
y el papel esperaba,
cuando volvió la lluvia
a tocar tristemente
la ventana,
luego a bailar con furia desmedida
sobre mi corazón y sobre el techo,
reclamando
su sitio,
pidiéndome una copa
para llenarla una vez más de agujas,
de tiempo transparente,
de lágrimas.

Pablo Neruda
* Fotografía: la ventana de mi habitación.

miércoles, febrero 03, 2010

Te lo ruego...


No conforme con tus ojos, te propongo menos cielo y más abrazo... Hace tiempo que te sueño y ya no sé cómo explicárselo a estas manos...

jueves, enero 21, 2010

O mar...

Mar del Plata - Enero 2010

Las rocas encuentran alas en la espuma.
Ninguna despedida compensa
la fidelidad de la casa.

lunes, noviembre 30, 2009

Fly me to the moon





Té...
Recuerdo cuando te escribía en hojas de té
Metía mis palabras en esas bolsitas
con olor a menta
a canela
a calomilla

Con la esperanza de que te bebieras mis letras
de que acompañaras tus tardes
con una taza de mis versos
endulzados al gusto

Leyendo poemas con sabor de azares
leyendo mis cartas con sabor a tilo
a jazmín
a anís
a manzana

Recuerdo cuando te escribía en hojas de té
Y así hacía infusiones con tus viejos besos
y mis lágrimas...

By Tay Almada

miércoles, noviembre 25, 2009

Es allí adonde voy...




Más allá de la oreja existe un sonido, en el extremo de la mirada un aspecto, en las puntas de los dedos un objeto: es allí adonde voy.

En la punta del lápiz el trazo.

Donde expira un pensamiento hay una idea, en el último suspiro de la alegría otra alegría, en la punta de la espada la magia: es allí adonde voy.

En la punta del pie el salto.

Parece la historia de alguien que fue y no volvió: es allí adonde voy.

¿O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Yo os espero. Es allí adonde voy.

En la punta de la palabra está la palabra. Quiero usar la palabra "tertulia", y no sé ni dónde ni cuándo. Al borde de la tertulia está la famila. Al borde de la familia estoy yo. A la orilla de mí estoy yo. Es hacia mí adonde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es hacia la realidad adonde voy. Mientras tanto, lo que hay es el sueño. Sueño fatídico. Pero después, después todo es real. Y el alma libre busca un rincón para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé sobre qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien dirá con amor mi nombre.

Es hacia mi pobre nombre adonde voy.

Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los celos son verdes. Mis ojos son verdes. Pero son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa.

En el extremo de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamenta. Pero la que canta.La que dice palabras. ¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las poseo.

Yo a la orilla del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto.

Oh, perro ¿dónde está tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente.

¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros.

Clarice Lispector
Escritora Brasileña
Ucrania 10/12/1920 - Rio de Janeiro 9/12/1977

lunes, noviembre 09, 2009

Sueños frecuentes


Tengo el corazón cansado, lleno de suspiros, historias, y almas... almas antiguas, que me precedieron y que me trascienden.
Vivo sus vidas... a veces no logro diferenciarme de ellas. No logro distinguir lo real de lo imaginario....
Por las noches vivo en un mundo cálido, de brisa húmeda y ritmos cariocas... Los tambores me apabullan, entro en trance más seguido de lo que anhelo...
Pero despierto en un mundo algo gris y rutinario, apresurado y sin mar... ¡Sin mar!... la idea del mar me atormenta....
Por las noches me despierto con la garganta llena de sabor a sal, como si me ahogara con la bruma, y descubro con terror que en esta otra vida, el mar es un amigo lejano... y es allí cuando intento dormir nuevamente, deseando recuperar el sueño en el mismo sitio donde lo había abandonado.
Mi mundo nocturno se siente en la piel, tiene ritmo a Bossa, gusto a camarón asado, olor a sal, luce igual que Rio de Janeiro a las siete de la tarde desde el Morro da Urca... y no estoy sola. Traigo conmigo a tres mujeres, porque les debo algo que ha contado en ésta, mi otra vida.
A una, parte de mi existir y a las otras, en parte, el no haberme contentado con existir...

lunes, noviembre 02, 2009

Bienaventurada


Yo la miraba leer queriendo que le llevara la noche entera, le escrutaba la boca acechando gestos, la ida y vuelta de los ojos, noté que a veces releía un verso, quizá dos, vigilé los párpados por si se ajustaban para comprender mejor, una arruga repentina separando en mitades el entrecejo, la cabeza concentrada. Sin un sólo miedo en la vida: tenía mi alma en carne viva frente a ella, pero eso no importaba, en este mundo áspero las almas se reponen, la poesía no...

miércoles, julio 15, 2009

Lembranças



Lembranças, si... recuerdos. Mi abuela me hizo escuchar esta canción cuando apenas podía entender el portugués. Ella traducía su significado y yo quedaba maravillada con la posibilidad de un amor imposible, entre un grano de arena y una estrella, hecho por fin realidad.
En estos días en que tanto te recuerdo, te hago presente y viva a través de la música que me hiciste amar.
Dejo el texto en portugués y en español, y agrego la canción de las Pastorinhas.

Hacia el final, Maria Bethania dice que: "La música es algo así como un perfume. Es inmediato, es sensorial. La música es perfume. No hay nada mejor que logre que en una fracción de segundo visualices, sientas, vivas, recuerdes o reflexiones sobre algo, como una canción, un olor, un perfume..."


ESTRELLA DE MAR
Un diminuto grano de arena, que era un eterno soñador,
mirando al cielo vió una estrella e imaginó cosas de amor.
Pasaron años, muchos años. Ella en el cielo, él en el mar...
Dicen que el pobrecito, nunca pudo con ella encontrarse.
Si hubo, o si no hubo algo entre entre ellos dos,
nadie ha podido afirmarlo hasta ahora.
Lo que hay de verdad, es que después, mucho después...
APARECIÓ LA ESTRELLA DE MAR

(Fragmento de Las Pastorinhas))
La estrella del alba, despunta en el cielo,
y la luna anda aturdida, con tamaño esplendor.
Las pastorcillas, para consuelo de la luna...
van cantando por la calle, lindos versos de amor.
Linda pastora, morena del color de Magdalena.
No te compadeces de mi, que vivo aturdido por tu mirada.   
Linda niña, no sales de mis recuerdos... 
Mi corazón no se cansa... DE AMARTE SIEMPRE!

(Regresa a Estrela do Mar)
Si hubo, o si no hubo algo entre entre ellos dos,
nadie ha podido afirmarlo hasta ahora.
Lo que hay de verdad, es que después, mucho después...
APARECIÓ LA ESTRELLA DE MAR


En Portugués:

Estrela Do Mar:

Um pequenino grão de areia / Era um eterno sonhador
Olhando o céu viu uma estrela / Imaginou coisas de amor
Passaram anos muitos anos / Ela no céu ele no mar
Dizem que nunca o pobrezinho / Pôde com ela se encontrar
Se houve ou se não houve / Alguma coisa entre eles dois
Ninguém pode até hoje afirmar / O certo é que depois
Muito depois / Apareceu a estrela do mar


As Pastorinhas:

A estrela d'alva / No céu desponta
E a lua anda tonta / Com tamanho esplendor
E as pastorinhas / Pra consolo da lua
Vão cantando na rua / Lindos versos de amor

Linda pastora / Morena da cor de Madalena
Tu não tens pena / De mim que vivo tonto com o teu olhar
Linda criança / Tu não me sais da lembrança
Meu coração não se cansa / De sempre e sempre te amar