domingo, marzo 21, 2010

Soy sinceramente tuya...

Fotografía: María Carolina

“El resto es mar” – dijo con la mirada perdida, y me sonrió con ojos que me miraron para siempre.
No necesitábamos decir demasiado, era solo mirarnos. Suficiente.

Silencio. Susurros. Secretos.

Nuestra relación estaba condenada a eso, era algo irreparable. No insistíamos en modificarla. Aprendimos a disfrutarla así, complicada, callada, escondida… nos gustaba eso.
Se paró, y me tendió la mano para que camináramos por esa playa kilométrica. Hacía frío y me abroché la campera. Adoro el viento frío en la cara. “Cuando muera voy a extrañar eso”, dije, y se largó a reír… me dio un beso en la mejilla, de esos que sonrojan… y sentí una sensación de naufragio. Nunca supe donde poner tanto amor.

Silencio. Susurros. Secretos.

Caminamos largo, sin hablar. De la mano. La suya estaba increíblemente fría, acorde al clima… nuestras almas insistían en seguir y las gaviotas, cansadas de luchar contra el viento, nos abandonaban…
El amor que le tengo me desborda, me ahoga, me inunda, me desvasta. Yo solo quiero estar a su lado. No importa cómo, ni a que precio. A su lado. Eternamente, sigilosamente, silenciosamente.
No había una puerta, una grieta de un muro, un rostro humano, que a su lado no tuviese dentro de mí, una resonancia sobrenatural.

Silencio. Susurros. Secretos.

Saber que mi amor exagerado no es correspondido, se ha convertido en mi fantasma personal. Su alma me adora, y me ama… pero no a mi manera... Ahí estaba, pues, el infierno tan temido.
Suspiré, le dije cuánto amaba su compañía… que mi vida sin la suya no tenía demasiado sentido (decirle que definitivamente no tenía sentido me pareció demasiado)
“Te amo” dije sin vacilar. Me sonrió, y me dio otro beso en la mejilla, de esos que sonrojan. Nunca supe donde poner tanto amor…

Cada uno sabe el dolor y la delicia de ser lo que es. ¿No Caetano?

4 comentarios:

María dijo...

Que lograste intrigarme amiga hasta el final en este texto, digo intrigante como la foto. Muy bello homenaje, digo, si el destinatario de este poema es, como sugiere el texto, el cantor y poeta bahiano genial.

besos

Maria Carolina dijo...

Bien sabés que me gusta lo intrigante.... parece que he logrado mi cometido.
Gracias por notarlo, sólo vos tenés esas sutilezas...
Qué bueno que pudiste decirlo durante aquel café espontáneo, entre libros de inglés y proyectos de bicentenario...
Un abrazo!

Afra dijo...

Carolina,
lei y me encanto.
lo que son las cosas...
adonde nos lleva el corazon como por casualidad...
Gracias por lo que escribis, es hermoso!Y las imagenes...
Hasta pronto,
Afra

Maria Carolina dijo...

Afra, que alegría tu visita...
Bienvenida!!
En este sitio los sentimientos sobreviven sin peleas ni contradicciones... ojalá te sientas a gusto.
Un cariño!